divino dinero
Una monja me dio 10 mil pesos ayer. Para que se compre un chocolate, dijo. Que el señor te bendiga, dijo a continuación. La monja ostenta el título de ser mi tía, por cierto.
Hoy fui a comprar al almacen del barrio, a una fría cuadra de distancia. Vuelvo a casa, y tras un rato mis manos van a mis bolsillos a acariciar la suave textura del dinero, a la vez que aprovechar los beneficios de la estufa del pobre. Y oh, sorpresa, no palpo la sensación billetística. Me paro, reviso todos los bolsillos, reviso el suelo y reviso en el baño también. Nada.
Pienso, fácil viene, fácil se va. Pienso, son 10 mil pesos, no puede ser tan fácil. Así que chaqueta y llaves y decido salir a buscarlo. El billete debe haberse caído en la cuadra que caminé. Hace frío y ha llovido, poca gente debió transitar. El día está oscuro, pocos debieron notar mi billete.
Salgo a la calle y el tránsito genera viento. Viento que levanta mi chaqueta, y que ciertamente levanta billetes. Aún así recorro lo recorrido, miro en los rincones, incluso levanto la vista de cuando en vez buscando un billete volador.
Nada.
Hoy fui a comprar al almacen del barrio, a una fría cuadra de distancia. Vuelvo a casa, y tras un rato mis manos van a mis bolsillos a acariciar la suave textura del dinero, a la vez que aprovechar los beneficios de la estufa del pobre. Y oh, sorpresa, no palpo la sensación billetística. Me paro, reviso todos los bolsillos, reviso el suelo y reviso en el baño también. Nada.
Pienso, fácil viene, fácil se va. Pienso, son 10 mil pesos, no puede ser tan fácil. Así que chaqueta y llaves y decido salir a buscarlo. El billete debe haberse caído en la cuadra que caminé. Hace frío y ha llovido, poca gente debió transitar. El día está oscuro, pocos debieron notar mi billete.
Salgo a la calle y el tránsito genera viento. Viento que levanta mi chaqueta, y que ciertamente levanta billetes. Aún así recorro lo recorrido, miro en los rincones, incluso levanto la vista de cuando en vez buscando un billete volador.
Nada.

Si bien nunca he sido muy apegado al dinero, también es cierto que es porque al fin y al cabo, estrecheces más, estrecheces menos, lo fundamental siempre lo he tenido. Fueran otras las condiciones, quizás estaría maldiciendo al cielo especialmente considerando que las divinas condiciones de la aparición del dinero. Aún así, vuelvo algo taciturno a casa. Santa madre me ve en ese estado y le cuento lo ocurrido.
Minutos después, mi madre deja sobre mi escritorio hay 10 mil nuevos pesos, y pienso: mí tía será monja, pero mi madre es una santa. Y está de cumpleaños hoy, así que este post va dedicado a ella y por supuesto, al iluminado momento en que me concibió.
Minutos después, mi madre deja sobre mi escritorio hay 10 mil nuevos pesos, y pienso: mí tía será monja, pero mi madre es una santa. Y está de cumpleaños hoy, así que este post va dedicado a ella y por supuesto, al iluminado momento en que me concibió.
13 comentarios:
La lata es que si no fueras tan bobo, hoy tendrías 20 lucas!
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Supongo que emplearás el dinero en hacerle un buen regalo a tu santa madre.
Mínimo ¿no?
Abrazos
Es genial como una situación tan simple y cotidiana como perder un billete puede llevarnos a reflexionar tanto.
Gracias por visitar mi Blog, eres bienvenido siempre. Un abrazo.
tu mama es una linda!
me hizo recuerdo cuando mi abuelita me daba plata... no era para nada monja, santa tal vez, por lo beata... pero bueno ese es otro tema, ella mes a mes nos daba un billetito que guardaba en su baul, escondido entre su ropa... el cual característicamente siempre tenía el mismo olor... naftalina.
:)
Slds a tu madre
Bueno feli cumple! a tu madre!
y las mamas la llevan pero por suerte hay una sola,pqcon 2 yo enloquecería:P
en fin
saludos...y probablemente si viviera cerca de tu cuadra , yo me habria encontrado el billete, tengo una extraña suerte y ya perdi la cuenta de las veces q me he encontrado plata en la calle!!!
saludos
dani^^
10 mil pesos, cuánto viene siendo en dólares?
Serían 18 dólarea aprox.
cuando me encuentro dinero en un bolsillo de chaqueta o pantalon..soy el tipo mas feliz del mundo..generalmente ocupo esa "fortuna" en puras tonterias..pero uno se los gasta con tanto gusto...
una vez despues de una de mis aventuras tuve que volver temporalmente a casa de mi mama, estaba literalmente con una mano adelante y la otra atrás..siempre encontraba en los pantalones una o dos lucas...
mi mami...me acuerdo de eso y me dan ganas de llorar..
tu mami la lleva...
abrazos
Qué cool tener una tía monja. A mi ellas me dan harto miedo, no se porqué, deben ser esos hábitos largos, con los cuales no se les ven los pies. Estoy divagando. Perdón.
Me gustan mucho los billetes también. Y no me asustan nada.
Abrazos,
JUL.
Dale un abrazo grande a tu madre... un poco tarde pero igual y dale las gracias por darno un bue doc....
saludos amigo
Qué ganas de tener varias tías monjas!!
Un abrazo.
exceptuando el gesto de tu madre, todo se paga en la vida!!!! wajajajaja a pesar del club de lectores!!! wajajajaja
saludos!
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